Hay dos conversaciones distintas sobre facturación electrónica y se mezclan todo el tiempo.
Una es la de quien factura a mano y quiere dejar de hacerlo: busca una aplicación, carga los datos del cliente, aprieta un botón. Para eso hay muchas opciones buenas.
La otra es la de quien ya tiene un sistema que sabe cuándo hay que facturar —un ERP, una tienda, un software propio— y lo que le falta es que ese sistema pueda emitir el comprobante sin que una persona lo repita en otra pantalla.
Este post es sobre la segunda.
Primero: ¿tu ERP factura o prepara la factura?
Vale la pena mirarlo antes de comprar nada, porque la respuesta cambia todo.
Muchos sistemas de gestión arman el comprobante: calculan el total, el IVA, la condición. Pero emitirlo contra AFIP —pedir el CAE, generar el QR, dejarlo registrado— es otro paso, y en bastantes operaciones ese paso lo hace una persona copiando datos a otro lado.
Si en tu empresa alguien tiene abierta la pantalla de tu sistema y la de un facturador al mismo tiempo, ahí está el problema. No es falta de software: es que los dos software que tenés no se hablan.
Lo que hay que preguntar, en orden
1. ¿Tiene API, y de qué tipo?
Casi todos dicen que sí. La pregunta útil es más específica: ¿hay una API con la que un sistema externo pueda emitir un comprobante sin que nadie inicie sesión?
Esa diferencia es concreta. Una API pensada para que una persona logueada haga cosas desde su navegador no sirve para que tu ERP facture a las tres de la mañana. Lo que hace falta es autenticación de servidor a servidor —una clave que vive en tu sistema, no en la sesión de alguien— y un contrato documentado de qué se manda y qué vuelve.
Preguntá directamente: ¿tienen OpenAPI o documentación de integración? Si la respuesta es un PDF con capturas de pantalla, la API es secundaria.
2. ¿Quién se ocupa de los certificados?
Los certificados de AFIP vencen. Cuando vencen, la facturación se corta, y casi siempre se descubre un día de cierre.
Es la pregunta más aburrida y la que más veces rompe una operación. Un sistema que los genera, los renueva y avisa antes convierte un incendio recurrente en una notificación.
3. ¿Cuántos CUIT?
Si tenés más de una razón social, o facturás para terceros, preguntalo temprano. No todos separan cada CUIT con su propio certificado y su propio punto de venta — y enterarse después es una migración, no un ajuste.
4. ¿Qué comprobantes cubre, además de la factura?
Acá es donde se nota la diferencia entre un producto pensado para el caso simple y uno pensado para operaciones reales:
- Factura de Crédito Electrónica MiPyME, obligatoria en muchas relaciones con empresas grandes.
- Retenciones electrónicas (SIRE).
- Comprobantes con detalle de artículos, cuando el cliente lo exige.
- Carta de porte y CTG, si hay transporte de granos.
- F935, si tenés empleados.
Si tu operación necesita alguno de estos y el sistema no lo tiene, vas a terminar con dos sistemas igual.
5. ¿Qué pasa cuando AFIP se cae?
Se cae. La pregunta no es si, es qué hace tu sistema cuando pasa: ¿reintenta solo?, ¿te avisa?, ¿te deja un error que se entiende o uno que dice “SOAP fault”?
Lo que no hay que mirar
El precio por comprobante, si tu volumen es estable. Suele ser la primera comparación y casi nunca es la que importa. Una integración que funciona mal te cuesta más en horas de alguien que la diferencia entre dos tarifas.
La cantidad de funciones de la interfaz. Si el objetivo es que tu sistema facture solo, la interfaz la vas a abrir para resolver problemas, no para trabajar. Que sea clara importa; que tenga veinte reportes, no.
Dónde entra lo nuestro
Nerdistan Facturación está construido exactamente para el segundo caso: la API es el producto y el panel es para mirar, corregir y resolver lo que se trabó. Factura A, B y C con QR oficial, notas de crédito y débito, padrón para completar al cliente desde el CUIT, certificados que se renuevan solos con aviso a 30 días, varios CUIT sin mezclarse, y los comprobantes de la lista de arriba.
Y lo que no hace, porque también importa: es sólo Argentina. No emite en Chile ni en Colombia.
Si tu ERP ya sabe cuándo facturar y hoy alguien lo repite a mano, escribinos y lo miramos sobre tu caso: qué sistema usás, qué comprobantes emitís y cuántos CUIT hay en el medio.